En los últimos años, algunos de los principales ingredientes de Hungría se han vuelto más sofisticados, ligeros y saludables. Los cocineros han redescubierto frutas y verduras autóctonas olvidadas, así como más especies de pescado, carne y especias, integrando nuevos ingredientes utilizados internacionalmente. Todo en conjunto ha revolucionado los platos de la cocina húngara. Esta revolución ha ayudado a la recuperación de costumbres tradicionales en la gastronomía de Hungría, desde la preparación en cocina al servicio en sala, pasando por los vinos.

Se puede presenciar un gran auge de calidad en los estándares de viticultura y vinificación. Hoy estos vinos se basan en ese terroir que llamó la atención de los consumidores. Los enólogos húngaros están trabajando en “nuevas” formas tradicionales de selección de variedades y métodos de producción de vino. Eso sí, sin perder el norte. La columna vertebral de viticultura de estilo centroeuropeo no ha cambiado: los vinos son ácidos, bien equilibrados y aromáticos. Estos vinos son una excelente combinación con casi todo tipo de alimentos. ¡No te pierdas el descubrimiento! Debes estar allí personalmente!