La provincia de Badajoz puede disfrutarse contemplando su patrimonio, disfrutando de sus paisajes y por supuesto degustando sus mejores alimentos. Una variedad de productos para todos los paladares, procesados y elaborados de manera tradicional para que no pierdan ni un ápice de su sabor ni de su frescura. Desde las carnes más exquisitas que dan lugar a los preciados embutidos, pasando por selectas verduras, frutas y hortalizas y sin olvidar los dulces que sin artificio hacen las delicias de los más golosos.

Pero de toda la variedad gastronómica que ofrece la provincia de Badajoz destacan especialmente sus cuatro Denominaciones de Origen (D.O.P) y sus dos Indicaciones Geográficas Protegidas (I.G.P.). Aceite Monterrubio, Jamón Dehesa de Extremadura, Queso de La Serena y vino Ribera del Guadiana son las cuatro Denominaciones de Origen Protegido con las que cuenta esta provincia a las que se unen Ternera de Extremadura y Cordero de Extremadura como Indicaciones Geográficas Protegidas.

Estos productos están vinculados a un origen geográfico concreto pues el territorio les aporta unas características que los hacen únicos. De la misma manera, todas sus fases de producción deben realizarse en una zona definida y pasan para ello diversas inspecciones por parte de los Consejos Reguladores que lo avalan de manera estricta. Es por ello que la garantía que aportan los sellos D.O.P  e I.G.P otorgan al consumidor la seguridad de que están consumiendo un producto de excelente calidad.

A través de esta actividad la Diputación de Badajoz, pretende la puesta en valor y el potencial que presentan los productos con D.O.P e I.G.P. de la provincia de Badajoz para su aplicación en el mundo de las tapas.