El pastelero catalán Christian Escribà puso hoy la piel de gallina a los más de 800 espectadores que asistieron a la presentación en sociedad del pastel del futuro, una estructura gigante con forma de tarta nupcial que es en realidad un espectáculo audiovisual relleno de pastelitos.
“La pastelería consiste en crear momentos de felicidad”, dijo Escribà durante su ponencia en el marco de San Sebastian Gastronomika.
El catalán aprovechó la ocasión para rendir un homenaje en forma de pastel sorpresa al cantante Loquillo, proyectó un vídeo con imágenes en vivo de este artista asentado en San Sebastián y preparó además un montaje con la letra de su mítica canción “Cadillac Solitario”, que resonó a todo volumen en el cubo grande del Palacio Kursaal.
Escribà consiguió su objetivo: contagiar de emoción, crear sorpresa y crear un momento único entre los cerca de 800 asistentes que corearon con palmas y cantaron “el amanecer me sorprenderá, dormido y borracho en el Cadillac, junto a las palmeras, luce solitario…”.
Después del homenaje y tras haber mostrado algunas de sus creaciones nupciales más originales, como el pastel “La Reina de Corazones” que ofreció en la boda de Ferran Adrià con su mujer Isabel, Escribà presentó en primicia el pastel del futuro en el marco de San Sebastian Gastronomika.
Su idea, basada en una técnica que de denominó “realidad aumentada a la pastelería”, consistió en una estructura de pastel gigante de color blanco sobre la que se pueden proyectar todo tipo de imágenes.
“Me siento como un pastelero adoptado por los grandes cocineros y esto me produce una sensación de orgullo”, dijo Escribà, que confesó además que estaba encantado de participar en esta edición de la Gastronomika porque en ella participaban algunos de los más grandes chefs y porque estaba dirigida por Roser Torras, al frente del Grup gsr - produccions de gastronomia.
La ponencia de Christian, la penúltima del congreso, dejó un dulce sabor de boca en el auditorio, algo que fue coronado por uno de los más grandes chefs, Heston Blumenthal, del restaurante “The Fat Duck”, que deleitó a los espectadores con su ponencia de magia y sorpresas entre los fogones.














































Un Comentario
Hola. Me encantó. Conozco personalmente a Cristian Escribá y para mí, su obra es a la pastelería moderna lo que la obra de Ferrán Adrià es a la nueva cocina. OPlasma dulces ilusiones en creaciones que satisfacen al mas exigente y sibarita de los dulcemaníacos. Excepcional. Simplemente.